CIENCIAS EXACTAS Y NATURALES

Científicos del CONICET La Plata realizan un inédito y extenso monitoreo de peces en el Río de la Plata

Trabajan en el Instituto de Limnología de La Plata y llevaron adelante muestreos en distintos puntos a lo largo de un año, analizando múltiples variables ambientales y su influencia en las comunidades de estos animales


El monitoreo identificó a todas las especies de peces presentes y la fluctuación de sus poblaciones de acuerdo a diversos parámetros. FOTOS: CONICET Fotografía/ Rayelen Baridon. 
El monitoreo identificó a todas las especies de peces presentes y la fluctuación de sus poblaciones de acuerdo a diversos parámetros. FOTOS: CONICET Fotografía/ Rayelen Baridon. 
Tomás Maiztegui (izq.) y Ariel Paracampo (der.) en el ILPLA.
De izr. a der.: Maiztegui, Colautti y Paracampo.
El Río de la Plata es un ambiente altamente dinámico, y de ahí el valor de sostener un estudio continuo durante tanto tiempo.
El Río de la Plata es un ambiente altamente dinámico, y de ahí el valor de sostener un estudio continuo durante tanto tiempo.

El conocimiento sobre la dinámica de los sistemas naturales, incluyendo a todas las variables que entran en juego y sus interacciones es un insumo tan imprescindible que condiciona a la totalidad de estudios que pretendan indagar sobre cualquiera de sus aspectos. “¿Cómo podríamos averiguar cuánto impacta el cambio climático en un determinado ambiente, por ejemplo, sin saber qué elementos lo integran o qué transformaciones ha sufrido a lo largo de su existencia? El riesgo de sacar conclusiones equivocadas sería enorme”, advierte un equipo de científicos del CONICET La Plata en torno a su última investigación, en la que se reportan las conclusiones de un amplio monitoreo de aguas en distintos puntos del Río de la Plata, y que se acaba de publicar en la revista Environmental Biology of Fishes.

“El mayor aporte de este tipo de investigaciones no son los resultados en sí, sino todo el caudal de información nueva que arrojan, y que pasa a formar parte del saber más básico sobre algo, ese que dará contexto y servirá de parámetro para avanzar hacia otros conocimientos más específicos”, explica Tomás Maiztegui, investigador del CONICET en el Instituto de Limnología de La Plata (ILPLA, CONICET-UNLP-asociado a CICPBA) y uno de los autores del estudio, que describe la variación natural de un sistema grande y complejo como el Río de la Plata para determinar los cambios que va atravesando a lo largo del tiempo y cómo se modela su relación con las especies de peces propias de ese ecosistema. No obstante este reparo, el estudio sí arrojó también datos interesantes.

Los sitios analizados fueron seis, distribuidos a lo largo de una extensión aproximada de 35 kilómetros paralela a la costa desde Boca Cerrada, en Ensenada, hasta playa Bagliardi, en Berisso. En todos ellos, la toma de muestras se realizó con ranio –una red de arrastre lanzada desde una embarcación– a dos alturas distintas: 1,5 y 3 metros de profundidad. A su vez, cada procedimiento se llevó adelante cuatro veces a lo largo de un año, con el objetivo de abarcar distintas estaciones y, con ellas, condiciones climáticas diversas. “Identificamos a todas las especies de peces que habitan esos espacios, y caracterizamos sus relaciones con el ambiente teniendo en cuenta una multiplicidad de variables que no pueden tomarse en consideración de manera aislada”, relata Ariel Paracampo, investigador del CONICET en el ILPLA.

El estudio sostenido a lo largo de todo el período analizado mostró un total de 49 especies de peces de las cuales, en promedio, 10 fueron dominantes, 4 frecuentes, 2 ocasionales, y 33 raras. La profundidad del agua, seguida por la transparencia y la temperatura, fueron los principales factores ambientales en la determinación de la composición de la comunidad de estos animales, al tiempo que la proximidad a los vertidos de líquidos cloacales y residuales mostró un papel secundario. “Pensamos que este factor tendría mayor influencia en la configuración de los ensambles de peces por la combinación de condiciones particulares como deficiencia de oxígeno y exceso de materia orgánica, pero no se vio que tuviera un efecto puntual”, describe Darío Colautti, investigador del CONICET y director del ILPLA.

Entre las especies dominantes, se destacaron Parapimelodus valenciennis y Ramnogaster melanostoma, cuyos nombres vulgares son porteño y mandufia, respectivamente; como así también Pimelodus maculatus o bagre amarillo, y Auchenipterus osteomystax, conocido como buzo. “Determinar esta jerarquía de especies en relación a una cierta temporalidad y condiciones ambientales, pero a la vez también a aspectos de su biología como si es época de reproducción o migración, nos brinda una base valiosísima para entender las causas de los cambios que puedan ocurrir, como la disminución de ejemplares de un grupo de peces, por ejemplo, y saber qué parámetro es el que se modificó: la turbidez del agua, su densidad, su conductividad, entre otros indicadores”, señala Andrés Jaureguizar, investigador de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CICPBA) y también autor del trabajo.

Otro aspecto que hizo al relevamiento inédito y novedoso fue el propio procedimiento de toma de muestras: el ranio es un arte de pesca tradicional que no se utiliza masivamente, y que en este caso permitió a los científicos estandarizar sus registros mediante capturas in situ, en intervalos de tiempo cortos y cubriendo una amplia área. “Lo que suele suceder es que se hacen registros discontinuos y mediante diferentes métodos, y eso no permite comparar los datos obtenidos”, explica Maiztegui, y enfatiza el valor de la infraestructura, equipamiento y logística adquiridos por el ILPLA, que incluyen una embarcación propia y capacitación permanente del personal tripulante.

“El Río de la Plata es altamente dinámico; tiene mareas y vientos muy cambiantes, a la vez que está inserto en una zona urbana, con mucha influencia de la acción humana, desde la pesca artesanal y deportiva hasta el vertido directo e indirecto de todo tipo de residuos”, apunta Paracampo. El volumen de información obtenida en el estudio constituye un insumo de gran importancia y engrosa el conocimiento sobre un complejo ecosistema que interesa no solo a las ciencias como la biología o la ecología, sino también a entes gubernamentales de distintas temáticas que se relacionan con lo que sucede en torno a este cuerpo de agua. “Si las variaciones naturales que ocurren en un determinado ambiente son más grandes que las generadas por otros factores, es esencial saberlo, para que entonces todas las investigaciones tomen dimensión real. Conocer el funcionamiento de un sistema es el ABC del conocimiento”, coinciden los autores.

Referencia bibliográfica:

Maiztegui, T., Paracampo, A.H., Paredes del Puerto, J.M. et al. Factors influencing the structure of the freshwater fish assemblage in the Río de la Plata. Environ Biol Fish 109, 100 (2026). https://doi.org/10.1007/s10641-026-01871-3

Por Mercedes Benialgo