VOCACIONES CIENTÍFICAS

Brindaron charla sobre el CONICET para estudiantes universitarios

Estuvo a cargo de la coordinadora de becas del organismo, Costanza Rivero, y el investigador Omar Azzaroni


Costanza Rivero y Omar Azzaroni.
Costanza Rivero y Omar Azzaroni.
Costanza Rivero y Omar Azzaroni.

Más de 50 alumnos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) asistieron a la charla titulada “¿Qué es el CONICET?”, que se desarrolló en el Departamento de Hidráulica de esa sede académica.

La actividad fue encabezada por la coordinadora de becas del CONICET, Costanza Rivero y el vicedirector del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA, CONICET – UNLP), Omar Azzaroni.

Durante su exposición Rivero explicó que “existen dos grandes grupos de becas. Las doctorales y las postdoctorales. Las primeras están divididas en dos etapas, una que dura 3 años y es para iniciar el doctorado y la segunda, de 2 años, para finalizarlo”.

En esa línea, agregó que “antes de tomar la decisión de postularse a la convocatoria hay que tener decidido lo que uno quiere estudiar, en qué temática se va a especializar, el director y el lugar de trabajo. Se debe presentar el plan de tesis y luego cada tipo de becas tiene ítems de evaluación diferentes”.

En otro orden, puntualizó algunos datos sobre la situación actual del CONICET: “En los últimos 5 años se duplicó la cantidad de investigadores, ha crecido mucho el número de becarios. Hoy tenemos cerca de 9500. Y es importante resaltar que el 80 por ciento de los becarios finaliza su doctorado dentro del período total de la beca o en el año posterior”.

A su turno, Azzaroni narró el proceso que debió atravesar desde que decidió partir al exterior para completar sus estudios hasta su repatriación en el marco del Programa RAICES, impulsado por la Dirección Nacional de Relaciones Internacionales del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.

El investigador destacó la presencia federal del CONICET “con una gran cantidad de Unidades Ejecutoras a lo largo del territorio nacional”. “Afortunadamente en la Argentina existe este organismo que es central en ciencia y tecnología, y brinda una oportunidad tangible de formarse en lo que a uno le gusta”, señaló.

Por último, en referencia a la generación de conocimiento como valor agregado para un país, Azzaroni apuntó que «es un proceso de acumulación que necesita tiempo, financiamiento y gente que se vaya formando. Si bien existieron personajes iluminados que marcaron hitos, cualquiera puede hacer ciencia y aptitudes como el esmero y la perseverancia son tan importantes como el nivel intelectual».