Una imagen que se desprende de un estudio de reciente publicación realizado por un equipo de investigación del Instituto Tecnológico de Chascomús (INTECH, CONICET-UNSAM) fue seleccionada por el equipo editorial de la prestigiosa revista científica Nature Communications, perteneciente al grupo Nature, para ilustrar el último número de la publicación. La imagen alude a la estrategia de formación de quistes que utiliza Tritrichomonas foetus, el parásito causante de la tritricomonosis bovina –una enfermedad infecciosa de interés para la ganadería–, para resistir a las terapias antiparasitarias.
“Es una distinción otorgada a imágenes destacadas por su calidad visual y por su capacidad de representar hallazgos científicos de trascendencia. Para nosotros es un reconocimiento a la relevancia y proyección internacional de los resultados publicados”, subrayó Verónica Cóceres, investigadora del CONICET en el INTECH y responsable del equipo de trabajo.
“Este reconocimiento contribuye a aumentar la visibilidad internacional de la investigación desarrollada por nuestro grupo y favorece la difusión de una línea de trabajo orientada a comprender los mecanismos de persistencia, supervivencia y transmisión de T. foetus. La selección de la imagen por parte de una de las revistas científicas multidisciplinarias más prestigiosas del mundo permite amplificar el alcance de los resultados obtenidos y acercar esta temática a una audiencia científica global”, remarcó, y añadió: “Además de destacar la calidad científica del estudio, esta distinción ayuda a posicionar internacionalmente las investigaciones realizadas en Argentina y fortalece la proyección de los grupos de investigación del CONICET en áreas estratégicas vinculadas a la salud animal, la parasitología y la biología celular”.
Sobre el trabajo científico
En el estudio realizado por el grupo del INTECH se pudo comprobar por primera vez que T. foetus “es capaz de formar quistes o formas de resistencia cuando es sometido a diferentes tipos de estrés, como la falta de nutrientes o variaciones del pH, o a la droga metronidazol, que se usó históricamente para los tratamientos”, según palabras de la experta.
“Estos quistes son formas de latencia, un estado de pausa en el cual el parásito permanece hasta que se produce un estímulo determinado, por ejemplo, un cambio en las condiciones del ambiente. Lo interesante es que, durante ese estado, T. foetus es capaz de replicar su ADN y generar múltiples copias del material genético. Entonces, cuando recibe el estímulo adecuado, ocurre el desenquistamiento múltiple, es decir que de un único individuo que formó el quiste inicial pueden emerger numerosos parásitos”, detalló Cóceres.
Los resultados del estudio, que incluyó una descripción biológica detallada de esas estructuras de resistencia, tienen una fuerte incidencia en el aspecto productivo, particularmente para el sector ganadero, ya que las pérdidas reproductivas que la infección provoca en las vacas redundan en un perjuicio económico sustancial. La información generada permitirá evaluar nuevos aspectos de la transmisión del parásito que contribuyan a modificar las estrategias de manejo de los rodeos y plantear tratamientos antiparasitarios alternativos en un “ida y vuelta” entre el ámbito científico y los productores ganaderos.